Inspiración


Inspiración
Queriendo hacer transitar lo mío
sobre el abecedario y las palabras
descubrí que ya no soy el mismo niño
que soñaba con dominarlas a la orilla del río.
Hoy, ya preparado para mirar el mar,
añoro las pequeñas quebradas andinas
y la voluntad de bañarme en fríos riachuelos;
pero, atrapada en alguna rama, me pregunto
¿Qué haces inspiración?
Me acompañaste, fiel pasajera,
en los vasos de las cantinas pobres
y en las sonrisas tristes de los alegres burdeles.
Encontraste belleza aún en las fétidas alcantarillas
y hoy no eres novia mía, nuevamente,
ni en los atrios de las catedrales.
Perdóname, no me elevo a tus regiones
escondiéndome del viento frío,
y cada vez más siento que te necesito,
aunque de ti solo me quedan los restos
que saborea mi memoria
cuando transita por los felices días
que presidías en el adolescente ayer.

Cueva de Los Tayos



¿Llegará el día del encuentro
entre el águila y el jaguar?
El océano verde añora la esperanza
de recorrer con el hombre
los túneles vacíos que invitan al vuelo
y esconden la presa del felino.
Realidad desbordada en el universo del mito,
donde posibilidades infinitas
laboran los inimaginables sueños
que brotan de la chicha y la ayahuasca;
anidando la libertad de viejos dioses,
entre las liturgias olvidadas del Chamán,
incapaz, hoy, de purificar las tierras
manchadas por el origen de todas las hogueras
y el viento de arenas negras,
precursor del desierto creado
por nuestra conciencia sin voz
y el amado interés.